Hace unos días, al transitar por la llamada carretera de la información, me encontré en la plataforma LinkedIn con un artículo de Vanesa Durán, cuyo eje central aborda la transición del liderazgo directivo hacia un liderazgo colaborativo. En el primer modelo, la jerarquía del líder suele ejercerse de manera fría y, en ocasiones, autoritaria, lo que provoca que los integrantes del grupo no desarrollen empatía ni se sientan parte activa de la organización. Como consecuencia, este enfoque deriva en bajos estándares de calidad en el servicio y en un pobre compromiso laboral.
Por el contrario, el trabajo colaborativo, bajo esta nueva concepción del liderazgo, rompe con la frivolidad y el individualismo. Este modelo permite que el director se convierta en un factor motivador de cambio, al asumirse como un integrante más del equipo y fomentar un trabajo organizacional sustentado en un principio renovado: la construcción de un auténtico sentido de comunidad.
Asimismo, resulta pertinente citar las palabras de la maestra Vanesa Durán, quien expresa con claridad la esencia de este nuevo liderazgo:
"Hace años pensaba que liderar significaba “tener todas las respuestas”. ¿Te suena?
Hoy sé que mi trabajo no es saberlo todo.Mi trabajo es facilitar que el equipo pueda hacer su labor sin fricciones.La pirámide de mando tradicional —yo arriba, ellos abajo— está obsoleta para lograr los resultados ágiles y colaborativos que exige el mercado.
El modelo de liderazgo colaborativo se basa en invertir el enfoque:
🔻 No estoy encima para controlar; estoy debajo para sostener. Mi principal tarea es despejar el camino de burocracia y proporcionar los recursos necesarios.🔻 El éxito es del equipo; la responsabilidad de los fallos es enteramente mía.🔻 Se fomenta la proactividad y la confianza.Un equipo que se siente seguro y valorado es el único capaz de garantizar la rentabilidad a largo plazo."
En conclusión, este cambio de paradigma es el que debe aplicarse en la alta dirección, con el objetivo de despertar y motivar a los equipos para alcanzar un alto rendimiento. Este nuevo liderazgo colaborativo no solo fortalece los resultados organizacionales, sino que también despierta un profundo sentido de pertenencia dentro de la organización.
Alberto Villegas Cabello
Abogado y mediador