"La justicia más valiosa no es la que impone una decisión, sino la que ayuda a las personas a encontrar la paz mediante el diálogo."
Alberto Villegas Cabello
Cuando hablamos de justicia, muchas personas piensan de inmediato en un juez, un juicio o una sentencia. Sin embargo, existe otra forma de resolver los conflictos: los Medios Alternos de Solución de Controversias. La mediación, la conciliación y otros mecanismos permiten que las personas dialoguen, se escuchen y encuentren una solución con el apoyo de un facilitador imparcial. Por ello, estos mecanismos representan la cara amable del Poder Judicial, porque acercan la justicia de una manera más humana y accesible.
Los medios alternos también son una excelente opción para evitar que todos los conflictos lleguen a un juicio. En muchos casos, las personas pueden alcanzar un acuerdo en menos tiempo, con menores costos y sin el desgaste emocional que implica un proceso judicial. Esto no significa que sustituyan a los tribunales, sino que ofrecen una alternativa para resolver los problemas de forma pacífica cuando las partes están dispuestas a dialogar.
Una de las mayores fortalezas de la mediación es que pone en el centro a las personas. Quienes participan dejan de ser únicamente un expediente o un número dentro de un sistema. Cada conflicto tiene una historia, sentimientos, preocupaciones y necesidades que merecen ser escuchadas. El facilitador crea un espacio de respeto y confianza para que las partes expresen lo que realmente les preocupa y puedan comprender también la posición de la otra persona. Esa empatía hace una gran diferencia.
Ser amable también es una forma de hacer justicia. Un trato respetuoso, una escucha atenta y una actitud de apertura ayudan a disminuir la tensión y facilitan que las personas construyan acuerdos. Cuando alguien se siente escuchado y comprendido, es más fácil dejar atrás el enojo y buscar soluciones. Muchas veces, un ambiente de respeto vale más que una larga discusión.
En conclusión, los Medios Alternos de Solución de Controversias son mucho más que un procedimiento legal. Son una forma de acercar la justicia a las personas, privilegiando el diálogo, el respeto y la voluntad de construir acuerdos. Representan la cara amable del Poder Judicial porque demuestran que muchos conflictos pueden terminar no con un vencedor y un vencido, sino con dos personas que encontraron una solución para seguir adelante. Promover estos mecanismos es, sin duda, promover una verdadera cultura de paz.
Alberto Villegas Cabello
Abogado y Mediador







