lunes, 9 de febrero de 2026

La confianza: un puente frágil que la mediación puede reconstruir

 

 


 

La confianza es frágil. Toma años construirla y apenas segundos destruirla. Basta una palabra mal dicha, una promesa incumplida o un silencio prolongado para que aquello que parecía sólido se resquebraje. Cuando la confianza se rompe, no solo se afecta una relación: se abre una herida invisible que suele llenarse de miedo, enojo y desconfianza. Recuperarla no es inmediato ni sencillo; es un proceso complejo que exige tiempo, voluntad y, sobre todo, honestidad.

En los conflictos, la pérdida de confianza suele ser el verdadero problema, más allá del desacuerdo aparente. Las personas dejan de escucharse porque sienten que ya no son escuchadas; dejan de creer porque fueron defraudadas. En este punto, la mediación se presenta no como un juicio, sino como un espacio seguro donde la palabra vuelve a tener valor. El mediador no impone soluciones, sino que acompaña a las partes para que reconstruyan, paso a paso, el puente de la confianza perdida.

La mediación reconoce que la confianza no se repara con discursos grandilocuentes, sino con pequeños actos de coherencia. Escuchar sin interrumpir, reconocer errores, expresar emociones con respeto y asumir responsabilidades son gestos sencillos, pero profundamente transformadores. A través de la comunicación honesta, las partes comienzan a verse nuevamente como personas y no como enemigos, permitiendo que el diálogo sustituya a la confrontación.

Reconstruir la confianza implica aceptar que no se vuelve al punto de inicio. La relación que emerge después del conflicto es distinta, más consciente y, en muchos casos, más fuerte. La mediación enseña que la fragilidad de la confianza no es una debilidad, sino una invitación a cuidarla con mayor atención. Cuando se trabaja con paciencia y compromiso, el conflicto deja de ser una amenaza y se convierte en una oportunidad de crecimiento.

En conclusión, aunque la confianza puede romperse en segundos, su reconstrucción es posible cuando existe un espacio de mediación genuino. Tiempo, esfuerzo y comunicación honesta son los pilares de este proceso. Mediar no es solo resolver un conflicto, es sanar vínculos, dignificar la palabra y recordar que, aun en medio de la fractura, siempre existe la posibilidad de volver a confiar

sábado, 7 de febrero de 2026

La confianza como eje institucional en los procesos de mediación

 



La confianza constituye un elemento fundamental en el funcionamiento de las instituciones y en la convivencia social. Sin embargo, su naturaleza es frágil: requiere años de construcción y puede perderse en cuestión de segundos ante decisiones, omisiones o fallas en la comunicación. Una vez deteriorada, su recuperación se convierte en un proceso complejo que demanda tiempo, esfuerzo y mecanismos eficaces que garanticen transparencia y diálogo honesto. En este contexto, la mediación se posiciona como una herramienta institucional clave para la reconstrucción de la confianza.

En el ámbito institucional, los conflictos no solo afectan a las partes directamente involucradas, sino que impactan en la credibilidad, legitimidad y eficacia de la propia institución. La ruptura de la confianza suele originarse en la percepción de trato desigual, falta de escucha o incumplimiento de acuerdos. La mediación, al ofrecer un espacio estructurado, imparcial y confidencial, permite restablecer canales de comunicación que se encuentran dañados, fortaleciendo así la relación entre las personas y la institución.

La mediación institucional se sustenta en principios como la voluntariedad, la neutralidad, la imparcialidad y la buena fe. Estos principios generan condiciones propicias para que las partes puedan expresar sus intereses y necesidades de manera responsable. A través de una comunicación honesta y guiada de un diálogo franco y abierto, se fomenta el reconocimiento de responsabilidades y la construcción conjunta de soluciones, lo cual contribuye a la reparación gradual de la confianza perdida.

Asimismo, la mediación permite a las instituciones transitar de un modelo reactivo y sancionador hacia uno preventivo y restaurativo. En lugar de profundizar la confrontación, se prioriza la corresponsabilidad y el fortalecimiento del tejido social. Este enfoque no solo resuelve el conflicto específico, sino que previene su repetición, promueve la cultura de la paz y consolida a la institución como un ente cercano, confiable y comprometido con la justicia colaborativa.

En conclusión, aunque la confianza institucional puede quebrarse con facilidad, su reconstrucción es posible mediante procesos de mediación bien diseñados y ejecutados. El tiempo, el esfuerzo y la comunicación honesta, respaldados por un marco institucional sólido, permiten transformar el conflicto en una oportunidad de mejora. La mediación no solo gestiona disputas, sino que fortalece la legitimidad institucional y reafirma el valor de la confianza como pilar esencial del servicio público y de la convivencia social.

Alberto Villegas Cabello

Abogado y mediador

jueves, 22 de enero de 2026

El líder que sostiene, no el que manda

 



Hace unos días, al transitar por la llamada carretera de la información, me encontré en la plataforma LinkedIn con un artículo de Vanesa Durán, cuyo eje central aborda la transición del liderazgo directivo hacia un liderazgo colaborativo. En el primer modelo, la jerarquía del líder suele ejercerse de manera fría y, en ocasiones, autoritaria, lo que provoca que los integrantes del grupo no desarrollen empatía ni se sientan parte activa de la organización. Como consecuencia, este enfoque deriva en bajos estándares de calidad en el servicio y en un pobre compromiso laboral.

Por el contrario, el trabajo colaborativo, bajo esta nueva concepción del liderazgo, rompe con la frivolidad y el individualismo. Este modelo permite que el director se convierta en un factor motivador de cambio, al asumirse como un integrante más del equipo y fomentar un trabajo organizacional sustentado en un principio renovado: la construcción de un auténtico sentido de comunidad.

Asimismo, resulta pertinente citar las palabras de la maestra Vanesa Durán, quien expresa con claridad la esencia de este nuevo liderazgo:

"Hace años pensaba que liderar significaba “tener todas las respuestas”. ¿Te suena?
Hoy sé que mi trabajo no es saberlo todo.

Mi trabajo es facilitar que el equipo pueda hacer su labor sin fricciones.

La pirámide de mando tradicional —yo arriba, ellos abajo— está obsoleta para lograr los resultados ágiles y colaborativos que exige el mercado.

El modelo de liderazgo colaborativo se basa en invertir el enfoque:

🔻 No estoy encima para controlar; estoy debajo para sostener. Mi principal tarea es despejar el camino de burocracia y proporcionar los recursos necesarios.
🔻 El éxito es del equipo; la responsabilidad de los fallos es enteramente mía.
🔻 Se fomenta la proactividad y la confianza.

Un equipo que se siente seguro y valorado es el único capaz de garantizar la rentabilidad a largo plazo."

En conclusión, este cambio de paradigma es el que debe aplicarse en la alta dirección, con el objetivo de despertar y motivar a los equipos para alcanzar un alto rendimiento. Este nuevo liderazgo colaborativo no solo fortalece los resultados organizacionales, sino que también despierta un profundo sentido de pertenencia dentro de la organización.


Alberto Villegas Cabello

Abogado y mediador 

sábado, 17 de enero de 2026

El Club de las 5 de la Mañana: la técnica 20/20/20 para transformar tu vida

El club de las 5 de la mañana

 Libro del mes de enero 2026

El Club de las 5 de la mañana, de Robin S. Sharma, es uno de los libros más influyentes en el ámbito del desarrollo personal y la productividad. Su propuesta central es sencilla pero poderosa: levantarse a las cinco de la mañana como una estrategia para tomar control del día antes de que el mundo reclame nuestra atención. Más que un hábito extremo, Sharma lo presenta como un acto de liderazgo personal y autodisciplina.

Uno de los conceptos más destacados del libro es la técnica 20/20/20, diseñada para aprovechar de manera consciente la primera hora del día, conocida como la “hora dorada”. Esta técnica divide los primeros sesenta minutos después de despertar en tres bloques de veinte minutos, cada uno con un propósito específico: activar el cuerpo, ordenar la mente y nutrir el aprendizaje.

Los primeros 20 minutos están dedicados al ejercicio físico intenso. De acuerdo con Sharma, mover el cuerpo al inicio del día ayuda a reducir el estrés, aumentar la energía y mejorar la concentración. El ejercicio temprano provoca la liberación de sustancias químicas que favorecen el bienestar emocional y preparan al cerebro para un rendimiento óptimo durante la jornada.

Los segundos 20 minutos se enfocan en la reflexión personal. Este espacio puede utilizarse para la meditación, la escritura en un diario, la práctica de la gratitud o la visualización de metas. La reflexión matutina permite desarrollar claridad mental, fortalecer la inteligencia emocional y tomar decisiones más conscientes a lo largo del día.

Finalmente, los últimos 20 minutos están orientados al aprendizaje y al crecimiento personal. Leer, escuchar audiolibros o estudiar contenidos formativos fortalece la mentalidad de mejora continua. Sharma sostiene que el progreso diario, aunque sea pequeño, genera resultados extraordinarios a largo plazo. En conjunto, la técnica 20/20/20 no solo transforma las mañanas, sino que impulsa una vida más enfocada, equilibrada y alineada con el propósito personal

Conclusión: la disciplina matutina como fundamento del liderazgo

Desde una perspectiva académica, la técnica 20/20/20 propuesta por Robin S. Sharma puede entenderse como un modelo práctico de autorregulación y gestión del tiempo aplicado al liderazgo personal. La estructuración consciente de la primera hora del día contribuye al desarrollo de hábitos que fortalecen la disciplina, la claridad cognitiva y la coherencia emocional, elementos esenciales en el ejercicio del liderazgo efectivo. Al integrar actividad física, reflexión y aprendizaje continuo, el líder no solo optimiza su rendimiento individual, sino que también construye una base sólida para la toma de decisiones éticas, estratégicas y sostenibles. En este sentido, El Club de las 5 de la mañana ofrece una propuesta que trasciende la productividad y se posiciona como una herramienta para ordenar la vida personal como condición previa al liderazgo responsable.

Pregunta de cierre:

¿En qué medida la adopción consciente de rutinas estructuradas, como la técnica 20/20/20, puede influir en la calidad del liderazgo que ejercemos en los ámbitos profesional, social y personal?

Alberto Villegas Cabello

Abogado y mediador

 

lunes, 29 de diciembre de 2025

"Tiempo de Gratitud y Renovación”

 


«Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios» (Mt 5,9)

 


 El año 2025 llega a su fin dejándonos un espejo honesto donde se reflejan tanto los aciertos como las dificultades. Hubo logros que fortalecieron nuestra esperanza y errores que nos obligaron a detenernos y aprender. Ver lo bueno y lo malo del año no es un acto de juicio, sino de conciencia: reconocer lo vivido nos permite agradecer lo alcanzado y asumir con responsabilidad aquello que quedó pendiente, entendiendo que cada experiencia fue parte del proceso.

En ese camino, como mediadores, el 2025 también representó un espacio de renovación interior y profesional. Aprendimos a escuchar con mayor profundidad, a dialogar con empatía y a construir puentes aun en medio del desacuerdo. La mediación nos recordó que no basta con resolver conflictos, sino que es esencial acompañar a las personas en la reconstrucción de sus relaciones y en la dignificación de su palabra.

De cara a los propósitos del 2025, reafirmamos el compromiso de poner nuestro mejor empeño en cada acción. Renovar implica dejar atrás inercias que limitan, y crecer exige valentía para aprender, corregir y avanzar. Que cada reto se convierta en oportunidad y cada acuerdo en una semilla de paz, sostenida por la constancia y la ética que distinguen nuestro quehacer.

Asimismo, este nuevo ciclo nos invita a redoblar nuestra misión y visión como mediadores. Fortalecer la cultura del diálogo, la justicia restaurativa y la convivencia pacífica requiere mayor entrega, claridad de objetivos y coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Renovar la misión no es cambiar el rumbo, sino reafirmarlo con mayor convicción y compromiso social.

Finalmente, con gratitud por lo vivido y esperanza por lo que viene, cerramos este capítulo deseando que el Año 2026 sea un tiempo de paz, acuerdos y crecimiento humano. Que llegue cargado de nuevas oportunidades para servir, dialogar y construir un futuro más justo. Feliz Año 2026, que la mediación y el entendimiento sigan guiando nuestro camino.

Feliz año 2026 

Alberto Villegas 

Abogado y Mediador 

 

 

martes, 23 de diciembre de 2025

El Círculo Restaurativo de la Nochebuena: Cristo, Mediador del Diálogo





La Nochebuena es, por excelencia, un espacio de encuentro, memoria y reconciliación. Alrededor de la mesa se congregan historias compartidas, afectos profundos y, en ocasiones, silencios cargados de heridas no resueltas. En este contexto, la Cena de Nochebuena puede comprenderse como un verdadero círculo restaurativo, donde la disposición interior de cada persona es tan importante como el alimento que se comparte. No se trata solo de sentarse a cenar, sino de abrir el corazón al diálogo, al perdón y a la reconstrucción del vínculo familiar y comunitario.

El círculo restaurativo navideño se sostiene en valores esenciales: la escucha, el respeto, la palabra auténtica y la búsqueda de paz. En él, cada participante tiene voz y dignidad, y el centro del círculo no es el conflicto, sino la posibilidad de restaurar lo que ha sido dañado. En la Nochebuena, ese centro adquiere un significado profundo: Cristo nace como signo de esperanza y reconciliación, recordándonos que la paz no se impone, sino que se construye desde el interior de las personas.

Cristo se presenta como el mediador perfecto del diálogo, aquel que une lo humano con lo divino y que, a través de su ejemplo, enseña a escuchar antes de juzgar, a comprender antes de señalar y a amar incluso en medio de la diferencia. Su nacimiento es un acto restaurativo en sí mismo: Dios que se acerca, que se sienta simbólicamente a la mesa de la humanidad para sanar, reconciliar y renovar las relaciones rotas.

En este círculo navideño, la palabra encuentra su cauce cuando se pronuncia con verdad y misericordia. El diálogo, inspirado en Cristo mediador, no busca vencedores ni vencidos, sino acuerdos del corazón, reconciliaciones sinceras y compromisos renovados. Así, la Nochebuena se transforma en un espacio sagrado donde el pasado se resignifica y el futuro se abre a la esperanza.

Celebrar la Cena de Nochebuena como un círculo restaurativo es permitir que Cristo nazca también en nuestras relaciones, convirtiéndose en el centro del diálogo, en el puente del perdón y en la fuente de una paz duradera. Porque solo cuando el diálogo es guiado por el amor, la justicia y la misericordia, la Navidad cumple plenamente su sentido restaurador. 


Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Navidad Mediadora: la paz que nace del encuentro

 




La paz empieza en el interior de las personas; es una decisión íntima que se cultiva en la conciencia, en el corazón y en la voluntad. Desde ahí se proyecta hacia el exterior, alcanzando a la familia y a la comunidad. Esta paz interior se hace visible cuando se expresa a través del diálogo, entendido no solo como intercambio de palabras, sino como un acto de escucha auténtica, respeto y reconocimiento del otro como legítimo interlocutor.

Sin embargo, el diálogo constructivo no siempre puede darse de manera directa entre las partes en conflicto. Las emociones, los agravios y las heridas acumuladas suelen nublar la comunicación. Es entonces cuando resulta necesaria la intervención de un tercero imparcial: el mediador. Su presencia permite ordenar la conversación, restablecer la confianza y crear un espacio seguro donde las voces puedan ser escuchadas sin temor ni juicio.

La Navidad ofrece un marco propicio para este ejercicio de reconciliación. Es un tiempo de esperanza, de pausa y de apertura al otro. El nacimiento de Jesús recuerda a la humanidad que la paz es posible cuando se acoge con humildad y se privilegia el encuentro sobre la confrontación. En este contexto, la mediación se convierte en un camino concreto para vivir el espíritu navideño de manera activa y transformadora.

El mediador, en este proceso, tiene el don de ser instrumento de paz. Su labor recuerda las palabras de la oración de San Francisco de Asís: “Señor, hazme un instrumento de tu paz”. Al sembrar comprensión donde hay discordia, perdón donde hay ofensa y esperanza donde hay desesperación, el mediador encarna una vocación profundamente humana y espiritual.

Finalmente, la mediación permite que, como en el misterio de la Navidad, nazcan nuevos lazos de amistad y fraternidad. Se restablecen emociones, se sanan relaciones y se reconstruyen vínculos que parecían rotos. Así, la paz deja de ser un ideal lejano y se convierte en una realidad vivida, compartida y celebrada en comunidad.

¡Felices Fiestas! 


Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador 

martes, 9 de diciembre de 2025

VIOLENTOMETRO EN EL TRABAJO





Fuente  de Matina G. de la plataforma IN

 El violentómetro en el trabajo: ¿y tú, en qué punto estás?  

Inspirado en el violentómetro utilizado para la prevención de la violencia de género, este acosómetro laboral permite identificar comportamientos dentro del entorno de trabajo  de un jefe con presumible enfoque narcisista—del verde al rojo— y reconocer cuándo una relación sana comienza a transformarse en acoso  o violencia laboral.
A petición, vuelvo a publicar este texto en su versión para España.

🟢 Zona verde – Relación sana

🤝 Respeto mutuo, comunicación abierta y críticas constructivas.
🌿 Todas las personas se sienten escuchadas, valoradas y tratadas con dignidad.

🟡 Zona amarilla – Tensiones o malestar

⚠️ Burlas constantes, aislamiento, presión injustificada o actitudes hostiles.
🗣️ Hablar a tiempo puede evitar que la situación escale.

🔴 Zona roja – Acoso moral o sexual

🚨 Humillaciones, insultos, amenazas, gestos o comentarios inapropiados.
🧭 Es fundamental pedir apoyo:al área de capital humano., servicio de prevención, representante sindical, comité de empresa, Inspección de Trabajo o Unidad de Conciliación Laboral.

💬 El acoso no es una cuestión de “sensibilidad”: es una forma de violencia repetida.
Identificarlo es el primer paso para construir un entorno laboral más sano y seguro. 

Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador 

 

lunes, 8 de diciembre de 2025

CIRCULOS DE SENTENCIA EN MATERIA FAMILIAR

 



Los Círculos de Sentencia son la culminación de un proceso restaurativo dentro del ámbito familiar, especialmente cuando existe un conflicto grave que ha escalado a un procedimiento judicial. Su finalidad es emitir una sentencia construida de manera colaborativa, centrada en la reparación del daño y en la restauración de los vínculos familiares.

La maestra Claudia Villavicencio ha sostenido que este tipo de círculos representan la etapa de mayor madurez del paradigma restaurativo, porque logran integrar a todas las personas que intervienen en la vida de la familia. Más que un juicio tradicional, son un espacio de escucha, corresponsabilidad y toma de decisiones compartida.

1. ¿ Qué es un circulo de sentencia?

Es un mecanismo restaurativo en el cual todas las partes involucradas —familia, autoridades, comunidad y profesionales— se reúnen para:

  • Analizar lo que ocurrió.
  • Comprender el daño causado.
  • Identificar necesidades reales de cada persona.
  • Proponer compromisos y acuerdos que serán elevados a sentencia.

Bajo el enfoque de Claudia Villavicencio, este modelo humaniza el proceso judicial, porque reconoce que la justicia en conflictos familiares debe ser sanadora, dialogada y profundamente humana, no solo punitiva o impositiva.

2. ¿Quiénes Participan? 

Tal como muestra tu imagen, el círculo integra de forma colaborativa a:

  • Familia (personas directamente afectadas).
  • Ministerio Público cuando es necesario.
  • Magistrados / Jueces, que escuchan, acompañan y finalmente legitiman el acuerdo.
  • Abogados, no como adversarios, sino como coadyuvantes del proceso restaurativo.
  • Facilitador, figura clave resaltada por Villavicencio:
    • Garantiza la escucha.
    • Cuida el proceso.
    • Protege la seguridad emocional.
  • Equipo multidisciplinario (psicólogos, trabajadores sociales, terapeutas).
  • Comunidad o redes de apoyo (maestros, familiares, apoyos externos).

La maestra Villavicencio subraya que la inclusión de la comunidad rompe la lógica individualista del juicio tradicional y fortalece los factores protectores del entorno familiar.

3. ¿Cómo funciona?  (visión restaurativa)

Siguiendo el marco conceptual de Villavicencio:

a) Se abre el espacio de diálogo

Cada persona comparte qué sucedió, cómo lo vivió y qué necesita.

No se busca culpabilizar, sino comprender el daño.

b) Se construyen propuestas de reparación

Las soluciones surgen de las voces de todos, no solo de la autoridad.

c) Se acuerdan compromisos reales y alcanzables

La maestra enfatiza que deben ser coherentes, medibles y justos para todas las partes.

d) El juez o magistrado legitima la sentencia

La autoridad no impone, sino que valida y formaliza los acuerdos alcanzados.

4. Resultado del círculo de sentencia.

(En línea con el pensamiento de Villavicencio)

  1. Toma de decisiones con enfoque restaurativo
    La sentencia no se centra en ganar-perder, sino en reparar, restaurar y reenfocar las dinámicas familiares.
  2. Sentencia emitida mediante acuerdos de las partes
    Esto incrementa la efectividad y la adhesión, porque lo que se acuerda se cumple mejor.
  3. Legitimación y corresponsabilidad
    Las personas sienten que la resolución les pertenece, porque formaron parte real de ella.
  4. Participación democrática y colaborativa
    Se integran todas las voces relevantes: familia, comunidad, profesionales y autoridad judicial.

La maestra Villavicencio resume este punto afirmando que “una sentencia construida con la familia tiene más posibilidades de reparar y transformar que una sentencia dictada sin escucharla”.

5. ¿Por qué es importante este modelo? 

 Porque:

  • Repara daños emocionales y familiares.
  • Reduce la reincidencia.
  • Humaniza la justicia.
  • Promueve el diálogo como herramienta de paz.
  • Reconoce que la familia necesita acompañamiento, no solo sanción.

Según la visión de Villavicencio, el proceso restaurativo en materia familiar rescata la dignidad, la escucha y la esperanza, valores que difícilmente se alcanzan en un juicio ordinario.

Porque:

  • Repara daños emocionales y familiares.
  • Reduce la reincidencia.
  • Humaniza la justicia.
  • Promueve el diálogo como herramienta de paz.
  • Reconoce que la familia necesita acompañamiento, no solo sanción.

Según la visión de Villavicencio, el proceso restaurativo en materia familiar rescata la dignidad, la escucha y la esperanza, valores que difícilmente se alcanzan en un juicio ordinario.


Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador 

viernes, 5 de diciembre de 2025

EL TIEMPO, EL ADVIENTO Y MEDIACION 2025

 



En este tiempo de reflexión y renovación de fecunda labor, en estas fechas se cumplen diecinueve años de servicio en el ámbito de la mediación. Son casi dos décadas que representan una etapa que se cierra con profundo agradecimiento y otra que se abre con la serenidad de quien sabe que cada experiencia ha dejado huella. El tiempo vivido en la mediación ha permitido crecer, acompañar y ser acompañado, reconociendo que cada conflicto abordado es también un espacio de aprendizaje interior.

Mis comienzos en esta tarea coincidieron con el tiempo de Adviento, ese periodo sagrado que invita a preparar el corazón para el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Así como el Adviento es luz que llega tras la espera, también la mediación requiere apertura espiritual, esperanza y la voluntad de dejar que Cristo mediador renazca en nuestro interior. Cuando Él nace en nuestros corazones, somos impulsados a caminar con mayor compromiso hacia la paz, a servir con humildad y a ofrecer caminos de reconciliación.

El sendero de la paz es precisamente el camino que la mediación ha permitido transitar a lo largo de estos años. Es un sendero tejido con diálogo, escucha activa y acuerdos construidos a la medida de las necesidades e intereses de quienes buscan soluciones a sus conflictos. Cada acuerdo logrado es un paso firme en la construcción de relaciones más justas, más humanas y más pacíficas, recordándonos que la paz no es un destino, sino un trayecto que se hace caminando.

Con gratitud, reconozco que este recorrido ha sido posible gracias a las enseñanzas y el amor de quienes han marcado mi vida. A mi padre, don Óscar Villegas Rico, por enseñarme a amar la noble profesión de abogado y ejercerla con dignidad. A mi madre, Guillermina Cabello de Villegas, por su ejemplo de prudencia, paciencia y paz, virtudes esenciales en cada acto de mediación. Y a mi maestra, Olivia Salazar Vara, por guiarme con sabiduría y enseñarme a sembrar y cultivar siempre la semilla de la paz.

Por último, en esta Navidad, que la luz del Nacimiento del Señor ilumine cada paso de nuestro camino y nos recuerde que la paz siempre comienza en el corazón. Que el espíritu de reconciliación propio de estas fechas nos inspire a escuchar con paciencia, comprender con empatía y construir puentes allí donde antes hubo distancia. Y gracias hoy, por los momentos compartidos, por cada diálogo transformador y por cada acuerdo que abrió nuevas oportunidades. Que el año venidero nos encuentre más dispuestos a sembrar armonía, a acercarnos unos a otros con humildad y a elegir siempre el sendero de la paz.  

Felices fiestas 

Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador 

sábado, 29 de noviembre de 2025

Círculos de Paz y Firme en la Brecha


 UN FUSION DE NUEVO LIDERAZGO COLABORATIVO 

La evolución de los modelos de convivencia social, métodos de resolución de conflictos y programas de formación humana evidencia una convergencia hacia enfoques que privilegian el diálogo, la responsabilidad y la colaboración. En este contexto, los Círculos de Paz —un mecanismo restaurativo reconocido internacionalmente— y el programa Firme en la Brecha de los Caballeros de Colón —una iniciativa de fortalecimiento de la masculinidad responsable y espiritual— representan dos caminos paralelos que, aunque nacen en ámbitos distintos, coinciden en su propósito fundamental: formar hombres capaces de construir paz, servir a su comunidad y relacionarse desde el respeto y la corresponsabilidad.

1.  CIRCULO DE PAZ  COMO MECANISMO  RESTAURATIVO.

El programa Firme en la Brecha (Into the Breach) fue creado por el Obispo Thomas J. Olmsted, de la Diócesis de Phoenix, y promovido a nivel internacional por la Orden de Caballeros de Colón. Surge como respuesta a una crisis contemporánea de identidad masculina, marcada por la ausencia, la violencia y la pérdida del sentido de misión del hombre en la familia y en la sociedad.

Su finalidad es formar hombres:

  • espiritualmente sólidos,

  • emocionalmente maduros,

  • responsables,

  • protectores,

  • colaboradores,

  • líderes en el servicio y no en la imposición.

El programa desarrolla temas como:

  • Fraternidad

  • Paternidad

  • Liderazgo

  • Identidad y espiritualidad masculina

  • Oración y servicio

  • Responsabilidad moral

  • Defensa de la dignidad humana

Con ello, redefine la masculinidad no desde la fuerza o la dominación, sino desde la comunidad, la empatía, la protección y el servicio. Esta perspectiva coincide con las teorías modernas de nuevas masculinidades colaborativas, que buscan superar patrones tradicionales de control y promover relaciones sanas, equitativas y no violentas.

2. FIRME EN LA BRECHA:UNA VISON RENOVADA DE LA MASCULINIDAD DESDE LOS CABALLEROS DE COLON.

 Aunque provienen de ámbitos distintos —uno del campo jurídico-social y otro del ámbito espiritual— tanto los Círculos de Paz como Firme en la Brecha comparten una base común: lo colaborativo como fundamento de la transformación.

En los Círculos de Paz, la colaboración se manifiesta en:

  • la corresponsabilidad para reparar el daño,

  • la escucha mutua,

  • la construcción conjunta de acuerdos,

  • la participación equitativa.

En Firme en la Brecha, la colaboración se expresa en:

  • la fraternidad como comunidad de apoyo,

  • la corresponsabilidad del hombre en la familia,

  • la construcción conjunta de paz en el hogar,

  • el liderazgo entendido como servicio.

Ambos reconocen que el conflicto, la violencia y la ruptura de relaciones no se solucionan de forma aislada o unilateral; requieren procesos colectivos, donde cada persona asume un rol activo en la restauración y en la construcción del bien común.

3.ENFOQUE COLABORATIVO COMO PUENTE ENTRE AMBOS MODELOS.

 Aunque provienen de ámbitos distintos —uno del campo jurídico-social y otro del ámbito espiritual— tanto los Círculos de Paz como Firme en la Brecha comparten una base común: lo colaborativo como fundamento de la transformación.

En los Círculos de Paz, la colaboración se manifiesta en:

  • la corresponsabilidad para reparar el daño,

  • la escucha mutua,

  • la construcción conjunta de acuerdos,

  • la participación equitativa.

En Firme en la Brecha, la colaboración se expresa en:

  • la fraternidad como comunidad de apoyo,

  • la corresponsabilidad del hombre en la familia,

  • la construcción conjunta de paz en el hogar,

  • el liderazgo entendido como servicio.

Ambos reconocen que el conflicto, la violencia y la ruptura de relaciones no se solucionan de forma aislada o unilateral; requieren procesos colectivos, donde cada persona asume un rol activo en la restauración y en la construcción del bien común.

4.  COICIDENCIAS PROFUNDAS ENTRE CIRCULOS DE PAZ Y FIRME EN LA BRECHA-

Pese a sus diferencias de origen, ambos modelos coinciden en puntos fundamentales:

a) Dignidad humana como principio esencial

Ambos parten de la convicción de que toda persona posee un valor intrínseco que debe reconocerse, escucharse y respetarse.

b) La responsabilidad personal como camino de transformación

En los Círculos de Paz, quien causa daño asume su responsabilidad para poder reparar.

En Firme en la Brecha, el hombre asume su responsabilidad moral, emocional y espiritual en su familia y comunidad.

c) Comunicación no violenta

El diálogo honesto, empático y sin agresión es base tanto del método restaurativo como de la propuesta formativa de los Caballeros de Colón.

d) Fortalecimiento de la comunidad

El círculo y la fraternidad representan espacios seguros de apoyo mutuo, crecimiento y servicio.

e) Prevención de violencia

Ambos modelos son herramientas poderosas para prevenir violencia familiar, social y cultural, al promover:

  • autoconocimiento,

  • regulación emocional,

  • respeto,

  • corresponsabilidad,

  • solidaridad.

f) Liderazgo de servicio

El facilitador del círculo y el caballero “firme en la brecha” no dominan ni imponen: guían desde el servicio, la escucha y el ejemplo.  

5. CONCLUSION.

 El Círculo de Paz, como mecanismo restaurativo, y el programa Firme en la Brecha de los Caballeros de Colón convergen en una misma visión: la construcción de comunidades más justas, pacíficas y humanas a través de la responsabilidad, la escucha y la colaboración.

Mientras el Círculo de Paz transforma conflictos y repara relaciones, Firme en la Brecha transforma corazones y redefine la masculinidad hacia un enfoque maduro, protector, espiritual y colaborativo. Juntos, ambos modelos representan un camino completo de restauración personal, familiar y comunitaria: paz interior, paz relacional y paz social.


Alberto Villegas Cabello

Abogado y Mediador

KOFC 

 

 


 

La confianza: un puente frágil que la mediación puede reconstruir

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